Evangelio 2020

Espiritualidad digital – Página 2 – Brevísima homilía diaria, por José-Fernando Rey Ballesteros

ESPIRITUALIDAD DIGITAL

Lo que Cristo lleva dentro

sagrado corazónNada más peligroso, en esta vida, que esa gente que cree que la sinceridad consiste en soltarte «todo lo que lleva dentro». Abren la boquita, te vomitan encima sus traumas, resentimientos y juicios, y terminan el discurso diciéndote: «Es que ya sabes que yo soy muy sincero». ¡Como si se lo tuvieras que agradecer!

Pero sincero no es el que suelta «todo lo que lleva dentro». Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los pensamientos perversos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, malicias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro.

Sincero es quien dice la verdad. Y, si quieres encontrar la verdad, no la busques en tu pobre corazón, herido por el pecado y por los sufrimientos de la vida, porque tu corazón está enfermo. La verdad se esconde en el Corazón de Cristo, herido, también, por nuestras culpas, pero abierto como una fuente inagotable de Amor divino.

Contempla, y medita, los sentimientos del sagrado Corazón de Jesús, y deja que esa agua purifique también tu corazón. Si así lo haces, llegará un día en que «todo lo que llevas dentro» será misericordia. Abre entonces la boquita, y habla.

(TOP05X)

Trae de vuelta el corazón

Dice la Escritura: Nada hay más falso y enfermo que el corazón: ¿quién lo conoce? (Jer 17, 9).

¡Qué extraño, el corazón humano, herido por la culpa! Es capaz de poner en marcha al hombre hacia la consecución de lo que ama, y, cuando ha logrado encenderlo, él se cansa, se queda atrás, y permite que cuerpo y mente caminen solos sin prestarles su calor. Comenzaste a rezar el Rosario con tanto fervor que te ardían los labios. Y ahora, años después, tus labios rezan solos, sin pasión, como reloj que avanza sin amar ni ser amado. Comenzaste haciendo aquellos ratos de oración, tan encendidos que te quemaban las lágrimas. Y ahora, pasado el tiempo, te ves sentado ante el sagrario como quien se sienta ante una caja, sin nada que amar ni amor que recibir.

Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío. Anda, vuelve sobre tus pasos y recoge ese corazón. Despiértalo, aunque tengas que zarandearlo, porque, sin él, tu oración está fría. A Dios le gustan tus palabras, y le agrada verte sentado ante Él. Pero, sobre todo, quiere tu corazón. Tráelo de vuelta.

(TOP05M)

Los tres rincones del evangelio

A la vista del evangelio de hoy, y, si tuvieras que escoger… ¿qué rincón del relato escogerías para ti? Te ofrezco tres opciones:

1.– El propio Jesús y sus discípulos: Jesús y sus discípulos llegaron a Genesaret y atracaron. Vemos cómo el Señor sanaba a los enfermos allá por donde iba, y quisiéramos, nosotros también, ser canal de sanación para muchos, enfermos de cuerpo y alma.

2.– Los «porteadores»: Cuando se enteraba la gente de dónde estaba Jesús, le llevaba los enfermos en camillas. Quisiéramos, también nosotros, llevar muchas almas al Señor, y animar a muchos a acudir al sacramento de la Penitencia, para que el Salvador los limpie con su sangre y les devuelva la salud.

3.– Los enfermos: Le rogaban que les dejase tocar al menos la orla de su manto, y los que lo tocaban se curaban. Son los grandes beneficiados del relato, los más necesitados y los más agraciados por el Amor sanador de Cristo. Comienza por este rincón: reconócete enfermo, acude a Señor en busca de salud, confiesa tus pecados y déjate sanar. Luego, podrás acercar a otros. Y, así, serás apóstol, otro Cristo, y, a través de ti, sanará el Señor a muchas almas.

(TOP05L)

Ventanas abiertas a la luz

El Sermón de la Montaña no estaba dirigido exclusivamente a las personas que escuchaban al Maestro. Jesús pronunció aquellas palabras pensando en nosotros:

Vosotros sois la luz del mundo.

Se refiere a ti. Y, para que entiendas hasta qué punto esa llamada es signo de predilección divina, te diré que Jesús dijo algo idéntico de sí mismo:

Yo soy la luz del mundo (Jn 8, 12).

¿Entiendes que estás llamado a ser «otro Cristo»? Aunque no de la misma forma. Jesús es el sol. Tú y yo debemos ser unas ventanas abiertas, que iluminan la habitación. En la medida en que nos hacemos transparentes a la gracia, llenamos de claridad la tierra.

¿En qué se te nota que eres cristiano? Quienes no frecuentan la iglesia no te ven rezar. Y si, fuera del templo, vives como viven los demás…

Si estás alegre en medio de las dificultades, serás luz. Si perdonas incluso las peores ofensas, serás luz. Si te preocupas por todos, serás luz. Si no hablas mal de nadie, serás luz. Si sabes encontrar un momento a solas con un amigo para hablarle de Cristo, serás luz. Y, si todos los cristianos fuéramos luz, el mundo estaría muy iluminado.

(TOA05)

En un lugar solitario

«En un lugar solitario» es una maravillosa película de Nicholas Ray, protagonizada por Humphrey Bogart y Gloria Graham en 1960. No es nada; es que la he recordado al leer el evangelio, y aprovecho para recomendártela, porque el buen cine también alimenta el espíritu.

Venid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco.

Ni Humphrey Bogart ni Gloria Graham estaban allí, ni podían Jesús y los apóstoles disfrutar de buen cine. Pero eran humanos, y querían descansar. Es imposible descansar cuando una multitud te agobia. Para descansar, necesitas espacios amplios, soledades pobladas con amigos donde ensanchar el espíritu y respirar.

Estarás cansado. Es lógico, y bueno, porque estás entregando la vida. Muchas veces quisieras, tú también, retirarte a un lugar solitario donde respirar. Pero no siempre podrás.

Al desembarcar, vio Jesús una multitud. El Señor tampoco pudo. Haz tú, entonces, lo que hacía Él: rezar.

Hay un lugar solitario en lo profundo del alma, donde nadie te puede alcanzar. Allí, estás a solas con Dios. Puedes retirarte a ese lugar cuando quieras, incluso mientras te rodean personas y ruidos. Basta con que tengas vida interior. Rezar, incluso en medio de nuestra actividad diaria, es un gran descanso.

(TOP04S)