Evangelio 2022

Tiempo Ordinario (ciclo par) – Espiritualidad digital

La importancia de un buen vino

El primer milagro de Jesús sucedió entre borrachos. Lo sabemos por las palabras del mayordomo: Todo el mundo pone primero el vino bueno y, cuando ya están bebidos, el peor; tú, en cambio… «cuando ya estamos borrachos, nos sacas el Vega Sicilia».

Así fue. La Humanidad había bebido hasta la náusea el vino peleón del pecado; se había embriagado hasta olvidar quién era su Padre. De repente, aparece el Redentor. Una mujer ruega «por nosotros, pecadores», y Jesús pide que cojamos agua. El borracho no quiere agua, del agua se está quitando, cómo se te ocurre invitar a un lujurioso al rosario de la aurora. Pero la madre dice a los borrachos: Haced lo que él os diga.

Y va el lujurioso al rosario de la aurora, y el publicano sigue a Jesús, y la meretriz se postra a sus pies… Entonces prueban el Vega Sicilia, el vino nuevo de la gracia, y despiertan a la verdadera alegría, a esa «sobria embriaguez del Espíritu» que hizo a la Virgen cantar el Magnificat y a los apóstoles hablar en lenguas sobre Jerusalén.

En ese momento te das cuenta de que la vida sabe mejor cuando has sabido elegir bien el vino.

(TOC02)

“Evangelio 2022

Abrir y escuchar la entrada

Lo que nadie preguntó

Le bastó a Jesús una palabra para cautivar el alma de Mateo: Sígueme. Con la misma palabra cautivó a Felipe, Juan, Andrés, Simón… Y, en ninguna de las ocasiones en que la pronunció, el aludido respondió: «¿A dónde?».

Si a mí me aborda por la calle un señor con barbas y me dice «sígueme», y yo contemplo la posibilidad de obedecerle, primero le pregunto: «¿A dónde quieres llevarme?». A Jesús nadie se lo preguntó. Le siguieron sin más.

¿Por qué? Porque a aquellos hombres no les importaba lo más mínimo. La mirada de Cristo, y su voz, habían despertado en lo más profundo de sus corazones los mismos sentimientos que la voz de un padre despierta en el corazón de un hijo, o la del buen Pastor en la oveja de su redil. Supieron, en un instante, que aquel hombre que les hablaba lo era todo para ellos, y que el mero hecho de caminar junto a Él convertiría su camino en meta, y su destierro en hogar. Sólo Juan preguntó: ¿Dónde vives? (Jn 1, 38).

Es lo mismo que decir: «Quiero vivir contigo». Porque, si alguno hubiera respondido al Sígueme con un «¿Adónde?», la respuesta hubiera sido: «A mí».

(TOI01S)

“Evangelio 2022

Abrir y escuchar la entrada

¡Mi todo!

En España –especialmente en Andalucía– hay devoción por la imagen de «nuestro Padre Jesús». La primera vez que escuché la advocación me sonó distorsionada. ¿No es Jesús nuestro hermano, y su Padre el Padre nuestro? Inmediatamente, me vino al pensamiento la oración que aprendí desde niño: «Señor mío Jesucristo… Creador, Padre y Redentor mío». Y me di cuenta de que, siendo mi hermano, Jesús es también mi padre.

Hijo, tus pecados te son perdonados. Así habla Jesús con aquel paralítico, y lo llama «hijo». También cuando se alejaba el joven rico dijo a sus apóstoles: Hijos, qué difícil es entrar en el reino de Dios (Mc 10, 24). Y, poco antes de morir, en el Cenáculo: Hijitos, me queda poco de estar con vosotros (Jn 13, 33).

Cristo es padre, porque con su sangre ha fecundado a su esposa, la Iglesia, y así la Iglesia me dio a luz en el Bautismo. Y es también madre, porque ha sufrido dolores de parto por mí mientras yo nacía de su costado. El propio Pablo decía a los Gálatas: Hijos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto (Gál 4, 19).

Mi hermano, mi padre, mi madre, mi redentor… ¡Mi todo!

(TOI01V)

“Evangelio 2022

Abrir y escuchar la entrada

Si Dios quiere, y quieres tú…

leprosoMe han impresionado tus palabras: «Padre, si yo quiero vencer al pecado, y el Señor, que es omnipotente, también quiere que lo venza… ¿por qué sigo pecando?». ¡Qué gran pregunta!

– Si quieres, puedes limpiarme. – Quiero, queda limpio. Es, exactamente, el mismo caso. Si el leproso quiere quedar limpio, y Jesús, que es Dios, quiere limpiarlo, nada se les puede oponer. El leproso, en efecto, fue curado.

Entonces, ¿qué es lo que no funciona contigo? Vayamos por partes: Jesús es Dios, eso no falla. Dios quiere que venzas al pecado, eso tampoco falla. Por tanto, y por exclusión, el fallo está en la pieza que falta: ¿Realmente quieres vencer al pecado? ¿Realmente quieres ser santo?

No me grites, que ya me has dicho que sí, que quieres. Pero, si realmente quisieras, quizá no te pondrías en ocasión de pecar con tanta frecuencia. Si realmente quisieras, quizá no te rendirías sin lucha, como haces tantas veces. Si realmente quisieras, quizá rezarías más de lo que rezas, sabiendo que la oración y los sacramentos protegen tu alma.

Míratelo otra vez. Yo creo que no lo quieres tanto como el leproso quería ser sanado. Quizá tengas que fomentar en tu alma los grandes deseos.

(TOP01J)

“Evangelio 2022

Abrir y escuchar la entrada

Mejor sin café

El café está sobrevalorado. Hay quien dice que, hasta que no toma café, no es persona. Pero Jesús no tomaba café, y era persona todo el día. Lo que sucede es que, cuando despiertas, el cerebro sigue dormido mientras el cuerpo se levanta. El café lo despierta. Pero, sin café, el engranaje del cerebro se pone en marcha después de una hora. Durante ese tiempo, no te apetece pensar ni hablar. Pero puedes mirar y amar.

Se levantó de madrugada, se marchó a un lugar solitario y allí se puso a orar. Por eso me gusta rezar nada más levantarme, después del necesario aseo, y antes de tomar café. Porque, a esas horas, al cerebro lo prefiero dormido. No quiero pensar, ni hablar, sólo mirar y amar. Abro la iglesia, entran algunas personas, no nos saludamos ni hablamos. Nos sentamos a distancia delante del sagrario… y sólo miramos. Y, al mirar, amamos y somos amados. Si hubiéramos tomado café, eso sería una algarabía de palabras lanzadas al tabernáculo. Pero, en su lugar, el Señor recibe miradas como saetas y las almas reciben luces como besos.

Es muy sabio el salmo: Tú eres mi Dios, por ti madrugo (Sal 63, 2).

(TOI01X)

“Evangelio 2022

Abrir y escuchar la entrada

Lo que va de aburrir a contagiar

Me he acordado del peor profesor que he tenido en mi vida. No diré su nombre. Me explicaba una asignatura de Derecho. Y, desde el comienzo hasta el final de la clase, solo leía un libro en voz alta y a toda velocidad. Podríamos haber comprado el libro, y prescindir de las clases; pero se trataba de un libro descatalogado. Hasta que un compañero lo encontró, lo fotocopió, nos repartió las fotocopias, y de una clase de ochenta permanecimos en los asientos apenas diez. Yo me quedé porque aquel hombre me daba lástima. Y sólo por asistir a clase me aprobó.

Estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad y no como los escribas. Los escribas leían, como aquel profesor mío. Pero Jesús hablaba con pasión, y sus palabras eran fuego que abrasaba. Los escribas transmitían lo que otro había escrito; las palabras de Cristo eran suyas, y se notaba.

Lee, fórmate, asiste a una buena catequesis, porque la necesitas. Pero no te conformes con retener en la memoria lo que leas y escuches; hazlo vida, gózalo, súfrelo, apasiónate. Y después, cuando hables de Dios, que se note que es tu vida la que arde en esa hoguera.

(TOP01M)

“Evangelio 2022

Abrir y escuchar la entrada

El miedo a ser amados

Conozco a gente –mucha gente– que no se acerca más a Dios porque les da miedo. Y no hablo del miedo al Infierno, o a la Cruz. Hay personas que tienen miedo a creer que, de verdad, son tan amados. Tienen miedo a ser amados porque lo han sido y han sufrido la decepción. Saben que, cuando te dejas querer, te haces vulnerable; a quien le permites amarte le permites, también, partirte el corazón. Y se lo han partido. De repente, se ven ante un Amor inmenso, infinito, maravilloso… y piensan: «Si me dejo querer así, si me entrego en manos de ese Amor y abandono todo por Él, y luego es mentira, no podré sobrevivir a eso». A causa de ese temor, marcan con Dios una «prudente» distancia.

Convertíos y creed en el evangelio. Son las primeras palabras de la vida pública de Cristo. Y «evangelio» significa «buena noticia». Jesús te invita a creer la buena noticia, porque sabe que te cuesta más creer las noticias buenas que las malas. Y, sobre todo, te cuesta creer que eres muy amado.

No tengas miedo. Créelo. Es verdad. Abre las puertas a ese Amor, y tu vida se llenará de gozo.

(TOP01L)

“Misterios de Navidad

“Evangelio 2022

Abrir y escuchar la entrada
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad