Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

Tiempo Ordinario (ciclo par) – Página 2 – Espiritualidad digital

El único pez bueno

El pez, como símbolo eucarístico, es tan antiguo como la Iglesia. Incluso más. Ya en el libro de Tobías, el joven encuentra la medicina para sanar a su padre en las entrañas de un pez. Ese pez es Cristo, cuyas entrañas derramadas en la Cruz nos salvaron. Jesús, al pedirle a Simón que pagara el impuesto con la moneda oculta en las entrañas de un pez, avaló esa interpretación. Al multiplicar los peces junto a los panes, unió el pez a la Eucaristía. Los primeros cristianos llamaron a Cristo IXZUS, que significa, en griego, «pez», y que son iniciales de Iesus Xristos Zeus Uios Soteros (Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador). Por eso lo representaban como un pez.

El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. Sólo hay un pez bueno, Cristo, encerrado en nuestra red. Quien lo come, en Él se transforma, y será depositado en el cesto de la Virgen para ser ofrecido en alimento a sus hermanos. No podemos comulgar sin volvernos Eucaristía.

(TOP17J)

Trigo limpio

En ocasiones, cuando una persona nos inspira confianza, decimos de ella que es «trigo limpio». Y, como casi siempre, nos equivocamos.

La buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno. Como aquellos criados de la parábola, queremos separar trigo y cizaña sin estar preparados para ello. Cuántos idiotas, a lo largo de la Historia, han pasado por santos, y cuántos santos han pasado por idiotas. ¡Cuántos juicios estúpidos, que más nos valdría no haber formulado jamás!

Para empezar, porque el trigo sucio también es trigo. De hecho, en el campo, el trigo suele estar sucio. Son cosas que pasan cuando vives rodeado de tierra y de polvo.

Sólo Dios conoce quién es trigo y quién es cizaña, porque sólo Él lee los corazones. Es allí, en el corazón, donde una persona pertenece al reino de los cielos o al Príncipe de este mundo. No todo es lo que parece.

Si quieres ser trigo de Dios –limpio o sucio–, purifica el corazón con la humildad y la oración. Y rézale mucho a la Purísima, el trigo más limpio que jamás pisó la tierra, para que ella limpie tu pensamiento, tus palabras y tus acciones.

(TOP17M)

Gente estructurada

Hay quienes reservan, para el reino de los cielos, una capilla en la estructura de su vida. Les reconoceremos que son gente «estructurada», capaces de parcelar cuanto encuentran. Y les reconoceremos también, en muchos casos, que esa capilla es lujosa. Cuando se disponen a rezar, se recogen allí, y se aíslan del resto de su vida. Rezan con devoción. Pero, cuando terminan, salen de la capilla, la cierran con llave, y van al comedor o al despacho, donde rigen normas distintas. Rezan como beatos, comen como bestias, y trabajan como tramposos. Del dormitorio, por pudor, no hablo.

El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, hasta que todo fermenta. Nada tiene que ver la vida estructurada del burgués con la levadura que fermenta la masa. Porque la levadura no va encapsulada. Se expande, y hace fermentar la masa entera. No queda un gramo de masa al que la levadura no haya dado forma.

A ver si lo aprendes, «hombre estructurado». A Dios no se lo encierra en capillas. Dios es un metomentodo. Quiere apropiarse de tu comedor, de tu oficina, de tu bolsillo… Ah, y de tu dormitorio también.

(TOP17L)

El que pregunta aprende

Tengo una feligresa preguntona que me hace mucha gracia. Cada vez que la veo entrar en la sacristía, esgrimiendo los evangelios como si fueran una espada con la que va a pincharme las tripas, ya sé a lo que viene. «Una pregunta…», me dice. Y me lee esa frase del evangelio cuyo sentido se le escapa.

Hombre, si todos fuerais así, no nos dejaríais a los sacerdotes tranquilos. Pero, quizá, hubiera merecido la pena. También merecería la pena que los sacerdotes nos esforzáramos en explicaros la Escrituras. Es lo que trato yo de hacer en estas líneas.

Si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Si lees un texto del evangelio, y su sentido se te escapa hasta el punto de que no te dice nada, esa palabra no te aprovechará. No la dejes pasar, nunca des la lección por perdida. Primero, ante el sagrario, pregúntale al Señor, y escucha en lo profundo del corazón. Después, si es necesario, pregunta al sacerdote, para que sepas que esa explicación ha venido realmente de Dios y no de ti. Y, una vez entendida esa palabra, hazla tuya, saboréala. Así dará fruto.

(TOP16V)

El negocio familiar

¿Por qué dice Jesús que el que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano, y mi hermana, y mi madre?

El que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos es quien convierte la vida en sacrificio de obediencia. Es quien se deja guiar por Cristo pastor; quien escucha las llamadas divinas; quien pregunta al director espiritual por los designios de Dios sobre su vida. Hay diferencia entre quien desea ser santo haciendo la voluntad de Dios y quien le pide ayuda a Dios para seguir haciendo «su santa voluntad».

Quien vive obedeciendo es hermano, hermana y madre de Jesús porque hace lo que Jesús hizo, lleva sus genes, vive en su casa. La Redención, para los hijos de Dios, no deja de ser el «negocio familiar».

Por eso, si tu vida es tu negocio, y cuentas con la ayuda del Cielo para que ese negocio prospere, podrás convertirte en una persona que reza, en un «cliente» de Dios. Espero que, al menos, le pagues bien.

Pero en el negocio familiar sólo trabajan Papá, Mamá, el Hijo y los hermanos, animados por el Espíritu. Si obedeces, eres «de casa».

(TOP16M)

Ballenas, sepulturas, y ejercicios espirituales

Se compara Jesús con Jonás, y evoca una de las escenas más pintorescas de todo el Antiguo Testamento:

Tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre del cetáceo: pues tres días y tres noches estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra. También Pinocho estuvo dentro de una ballena. Pero a Pinocho aquella clausura no le hizo operación, y a Jonás le cambió la vida. Cuando salió de entre los humores del cetáceo, ya estaba dispuesto a encaminar sus pasos a Nínive. Nada como un fin de semana de ejercicios para cambiar el rumbo de la vida.

Nos gustan la publicidad y los aplausos. Tanto peor para nosotros. Al Señor, como a Jonás, le gusta lo escondido. Sepultado en tierra, germinó como el grano de trigo que ha llenado de hostias los sagrarios. Y, en los sagrarios, sigue sepultado; muchos pasan ante una iglesia y ni siquiera lo saludan. Sepultado está en lo profundo del alma, y desde allí convierte en templo el corazón del cristiano.

La fecundidad no consiste en desplegar las alas para ser vistos. La fecundidad consiste en sepultarse con Cristo en lo profundo del alma para llenar la tierra de Dios.

(TOP16L)

La batalla del ruido

Desde la mañana del Viernes Santo, quedó claro, para quien quiera entenderlo, que hay batallas que el cristiano debe dar por perdidas en este mundo. Y una de ellas es la de la opinión pública. La imagen de los habitantes de Jerusalén, instigados por los sumos sacerdotes, pidiendo a gritos la crucifixión del Mesías, es demoledora. El mal hace demasiado ruido, se mueve en el ruido como en su hábitat. En ese terreno, es invencible.

La batalla hay que darla. Pero no pensemos que la vamos a ganar. Porque el bien es silencioso, y gusta del silencio.

No porfiará, no gritará, nadie escuchará su voz por las calles. Entended bien estas palabras: el profeta no dice que el justo no habla, sino que no grita. Y, como no grita, nadie lo escucha, porque otros gritan más fuerte.

Entonces… ¿para qué entablar batalla? Para que nos escuchen quienes aman el silencio; ellos acogerán el reino de Dios. Quienes aman el ruido y viven a golpe de encuesta no pueden acogerlo… a menos que se cansen del ruido, y decidan, al fin, callar y escuchar. Hasta entonces, querer gritar más que ellos sería profanar las perlas y echárselas a… bueno, ya sabéis.

(TOP15S)