Es como jugar a las siete y media, según Don Mendo: «O te pasas, o no llegas. El no llegar da dolor, pues indica que mal tasas y eres del otro deudor. Más ay de ti si te pasas, si te pasas es peor».
Al pedir, no llegaron. Y al responder, se pasaron.
Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda. Se quedaron cortos. Se puede pedir más. Luego diré.
«¿Podéis beber el cáliz que yo he de beber, o bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?» Contestaron: «Podemos». Se pasaron. Ay de ti, si te pasas. Yo me hubiera plantado: «¡No puedo!». Aunque juego con ventaja; sé cuáles son las siguientes cartas del mazo. Sé cuál es ese cáliz, y cuál ese bautismo con que Cristo sería bautizado en la Cruz. Por eso hubiera dicho: «No puedo. Pero por nada de este mundo quisiera separarme de Ti. Llévame contigo a donde vayas».
Y, tras esa petición, hubiera ido un poco más lejos que aquellos dos hermanos. Ni a la derecha, ni a la izquierda. Quiero, como san Pablo, estar clavado contigo a tu misma cruz.
Siete y media. Premio.
(TOP08X)

















