Libros de José Fernando Rey Ballesteros

Lunes santo – Espiritualidad digital

¡Benditos cabellos!

María es descarada, es provocadora, es fascinante. Avergüenza a los tibios, escandaliza a los hipócritas, fascina a los santos. Su lugar, a los pies de Jesús, está reservado a quienes nada se reservan cuando aman.

María tomó una libra de perfume de nardo, auténtico y costoso, le ungió a Jesús los pies y se los enjugó con su cabellera.

¡Con su cabellera! ¡Qué cabellos tan preciosos! Dice san Pablo que a la mujer, la cabellera le sirve de velo (1Co 11,15). ¡Y velo nupcial, el de María! Resuena, una vez más, el Cantar de los Cantares: Un rey en esas trenzas está preso (Ct 7, 6). Has apresado, María, con tu amor, al amor de tu vida. Pero aún se te habrá de escapar, por dos veces, hasta que cruces la frontera y lo abraces para siempre.

No acallemos al Cantar: Porque es fuerte al amor como la muerte, cruel la pasión como el abismo (Ct 4, 6). Jesús, abrazado en los pies por los cabellos de María, se ve ya sepultado en la muerte por Amor: Lo tenía guardado para el día de mi sepultura. La Pasión de Cristo acaba de comenzar.

¿Dónde estarás, en estos días? ¿Con Él?

(LSTO)