Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

Fiesta de la Presentación del Señor – Espiritualidad digital

¡Alzad los dinteles!

Dice el salmo que rezamos hoy en la santa Misa: ¡Portones!, alzad los dinteles, que se alcen las puertas eternales: va a entrar el Rey de la gloria.

Los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor. Pero las puertas del templo de Herodes no necesitaron alzar sus dinteles, porque el Rey de la gloria era tan pequeñito que apenas le pesaba a la Madre que lo llevaba en brazos. Tan pequeñito, tan pequeñito era, que apenas nadie se percató de que Dios tomaba posesión de su templo.

Otros dinteles se alzaron: el corazón del anciano Simeón se dilató en divino asombro, y fue consagrado por el Dios que entraba a través de sus ojos, de esos ojos que han visto a tu salvador. Y el corazón de Ana, dilatado ya por ayunos y oraciones, se expandió para dar cobijo al gozo desbordante del liberador de Jerusalén.

Comulga bien en este día. Porque el Rey de la gloria entrará en tu alma y la consagrará en Amor. Pero irá tan pequeñito como esa Hostia diminuta que comulgas. Alza los dinteles, dilata el corazón para que entre y tome posesión, como Señor, de todo cuanto hay en ti.

(0202)

“Evangelio