Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz – Espiritualidad digital

Contemplación de la Cruz

Cuando miras un crucifijo, ¿qué ves? Porque no basta cualquier mirada para ser sanado.

Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna. Porque tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna.

La mirada sanadora al crucifijo debe ser una mirada de fe y de amor. Si, al mirar hacia la Cruz, sólo ves maldición, sufrimiento y ultrajes, no obtendrás más que tristeza.

Mira bien. Esto debes ver, cuando mires a la Cruz: Tanto amó Dios al mundo… Tanto, que ha enviado a su Hijo para rescatarte del pecado y de la muerte. Tanto, que, cuando nosotros lo despreciamos, Él lo sufrió mansamente para salvarnos. Tanto, que le pidió a su Padre que nos perdonase, porque no sabíamos lo que hacíamos. Tanto, que ha ofrecido su vida entera, y hasta la última gota de su sangre, por ti.

Contempla ese amor, deja que, al mirar a la Cruz, te llene por dentro. Y así, al contemplarlo, serás sanado de todos tus males.

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