No tienes remedio
No sé cómo se lo tomó Nicodemo pero, según lo susceptible que sea cada uno, las palabras de Jesús podrían considerarse ofensivas.
En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios.
Es como decir: «Mira, lo tuyo no tiene remedio ni arreglo posible, no te esfuerces. Te tienen que hacer otra vez».
¿Cómo puede nacer un hombre siendo viejo?
Para volver a nacer, primero tienes que morir. Morir a la carne y nacer para Dios. Es decir, date por muerto. Porque habéis muerto; y vuestra vida está con Cristo escondida en Dios (Col 1, 3).
En resumidas cuentas: ¿Quieres nacer de nuevo? Da todo por perdido en este mundo. Por él lo perdí todo, y todo lo considero basura con tal de ganar a Cristo (Flp 3, 8).
Y ahora vuelve a tu bautismo. A tu nacimiento del agua y del Espíritu. Vuelve a ser niño y clama «¡Abbá!» mirando al cielo. Ya estás en Cristo. El viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu. Vienes del Padre y vas al Padre.
(TP02L)











