Libros de José Fernando Rey Ballesteros

María Madre de la Iglesia – Espiritualidad digital

Madre de la Iglesia

A san Pablo VI le debemos la advocación mariana «Madre de la Iglesia». Fue él quien, al finalizar el Concilio Vaticano II, quiso coronar aquella obra divina y humana con ese homenaje a la Virgen Santísima. Cuatro pontificados más tarde, Francisco ha querido que la Iglesia entera celebre a su Madre, bajo esa misma advocación, en el lunes siguiente a Pentecostés.

No es un título honorífico. Al pie de la Cruz, María santísima fue nuevamente Madre. Y, en esta ocasión, lo fue del Cristo total, Cabeza y cuerpo, a quien dio a luz entre grandes dolores.

Mujer, ahí tienes a tu hijo. María, al recibir en su inmaculado Corazón los dolores de su Hijo y su sangre redentora, alumbraba, para la vida eterna, al discípulo amado que se unía a la muerte de su Señor. Después de Juan, todo hombre bañado por el bautismo en esa agua y esa sangre pasa a ser, merced a un nuevo nacimiento, hijo de Dios, y también de María.

Desde aquella hora, el discípulo la recibió como algo propio. Tampoco es una metáfora. Juan se abraza a la Virgen, porque es su Madre. La abrazamos tú y yo, con alegría, y la llamamos «Mamá».

(MMI)