Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

22º Domingo del Tiempo Ordinario (Ciclo A) – Espiritualidad digital

El pensamiento insustancial

Dice un salmo: Sabe el Señor que los pensamientos del hombre son insustanciales (Sal 94, 11). Cada vez que lo leo, siento unos enormes deseos de aplaudir.

¡Ponte detrás de mí, Satanás! Eres para mí piedra de tropiezo, porque tú piensas como los hombres, no como Dios. Más duras son las palabras del Señor que las del salmo.

¿Cómo pensamos los hombres? Los hombres no sabemos sufrir, pensamos que es necesario huir a toda costa del dolor. ¿Te has quedado embarazada, y no lo deseabas? ¡No sufras, aborta! ¿Te causa dolor tu matrimonio? ¡No sufras, divórciate! ¿Te han desahuciado los médicos, y no podrás librarte del padecimiento hasta que mueras? ¡No sufras, pide que te maten ya! Si no queremos que sufran nuestros «seres queridos», muchas veces no es por ellos; es para no sufrir nosotros su dolor. Eso le sucedía a Pedro, cuando, tras anunciar Jesús su Pasión, increpó al Señor: ¡Lejos de ti tal cosa, Señor! Eso no puede pasarte.

¿Cómo piensa Dios? Mira a la Cruz, y lo sabrás; es todo un discurso silencioso. Al dolor no se lo vence huyendo de él, sino dándose la vuelta, encarándolo, y abrazándolo hasta convertirlo en amor.

¿Cómo piensas tú?

(TOA22)