Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

21er. Domingo del Tiempo Ordinario (Ciclo A) – Espiritualidad digital

La pieza que faltaba en el puzle

Las gentes escuchaban a Jesús; contemplaban, atónitos, sus milagros; oían las maravillas que se contaban acerca de él… y no entendían. Les faltaba –digámoslo así– una pieza en el puzle, no lograban explicarse el misterio de su persona. ¿Quién es este hombre?

– ¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre? – Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros que Jere­mías o uno de los profetas. – Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? – Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo.

¡La pieza que faltaba! Dios Padre se la reveló a Simón a través del Espíritu. Ahora todo encajaba: Si es el Mesías, el Hijo de Dios vivo, se entienden sus milagros, sabemos de dónde vienen sus palabras, atisbamos su misterio…

Ojalá tu vida también suscitase interrogantes; ojalá la gente se preguntara quién eres; ojalá no supieran explicarse tu comportamiento con las piezas terrenales del puzle miserable al que jugamos en este mundo. «¿Por qué éste perdona así? ¿Por qué siempre sonríe? ¿Por qué ama incluso cuando, a cambio se lleva palos?» Y, ojalá, un día, al verte salir de misa, exclamaran: «¡Ya está! ¡La pieza que faltaba en el puzle! ¡Es que éste ama a Jesucristo!».

(TOA21)