¿Quiénes son sus ovejas?

puertaPuede parecer despreciativo:

Pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas.

Si alguien quisiera interpretarlo mal, diría que esas personas, que no pertenecen al rebaño del buen Pastor, están irremediablemente predestinadas a la condena. Y ¿qué culpa tienen de no ser de su rebaño?, ¿quién decidió por ellas a qué rebaño pertenecían?, ¿quién se las entregó a Satanás?

No. Jesús no desprecia a esas personas. Jesús llora porque esas personas lo desprecian a Él. Porque han decidido que de ningún modo quieren ser de los suyos. Y quien no es de Cristo es de Satanás, no hay término medio. Por eso no creen, porque no quieren fiarse.

Muchos dicen no tener fe, y hasta envidiar a quienes la tienen. Pero si les señalas el camino hacia la iglesia te dirán que de ningún modo van a recorrerlo, que no se fían de los sacerdotes ni del Papa.

Nadie te ha asignado al rebaño de Satanás. Salvo tú mismo, si no confías en la llamada del buen Pastor. Pero, si te fías, si te entregas a Él rendidamente y lo sigues, serás oveja suya, y Él te conducirá al cielo. Incluso si para ello debe llevarte sobre sus hombros.

(TP04M)