Fue Barak Obama quien puso de moda ese lema: «Yes, we can». En España se fundó un partido político inspirado en esas palabras: Podemos. Y la gente se lanzó, ya en español, a canturrear en todas las manifestaciones: «Sí, se puede».
¿Y por qué no pudimos echarlo nosotros?, le preguntan los apóstoles al Señor, tras haber fracasado intentando expulsar a un demonio.
A ver si nos enteramos de una vez: Porque no podéis, no podemos, no podréis, no podremos, no pueden, no podrán… No podemos nada. Somos la pura impotencia. Sin mí no podéis hacer nada (Jn 15, 5).
Sin humildad, no sólo estamos perdidos, sino que hacemos el ridículo ante el cielo y la tierra. Somos pobres y desvalidos, estamos llenos de miserias y limitaciones, nada podemos por nosotros mismos salvo pecar.
¿Y entonces?
Todo lo puedo en aquel que me conforta (Flp 4, 13). Entonces nosotros, que somos niños pequeños incapaces de valernos, nos damos cuenta de que tenemos un Padre omnipotente que nos ama con locura. Y, en lugar de jugar a ser mayores y a calzarnos los zapatos de Papá, nos dejamos abrazar y confortar por Él. Y cuanto pedimos en Amor lo obtenemos. Somos omnipotentes.
(TOP18S)











