Libros de José Fernando Rey Ballesteros

Sábado de la 7ª semana del Tiempo Ordinario (Ciclo impar) – Espiritualidad digital

No privéis a Jesús de esa alegría

A Jesús no sólo le llevaban enfermos y endemoniados para que los sanase. Mirad, hoy, a un buen puñado de madres, de buenas madres, con sus hijos a cuestas, que buscaban para los pequeños la bendición del Señor.

Y tomándolos en brazos los bendecía imponiéndoles las manos.

Con qué alegría sostenía Jesús, entre sus brazos, a esos niños. Y con qué complacencia miraba a esas mujeres, que eran el anuncio temprano de las madres que acuden a nuestras parroquias solicitando el bautismo para sus hijos.

Me gusta leer este evangelio en los bautizos. Y decirles a los padres que la misma alegría que experimentaba Jesús entonces la experimenta en ese momento. Siento el eco de esa alegría en mí en cada bautizo.

Pero los discípulos los regañaban. Al verlo, Jesús se enfadó.

También; también siento ese enfado cuando entran los programadores de festejos a robarle a Jesús los niños de los brazos: «No lo bautices todavía; espera a que haga buen tiempo, y así celebraremos el banquete en el jardín del chalé». «Ya lo bautizaremos cuando sea mayor»…

Bautizad enseguida a vuestros hijos. No privéis al Señor de esa alegría, ni a los niños de esa Vida. Sed buenos padres.

(TOI07S)