Tú, pecador

4º Domingo de Adviento (Ciclo C) – Espiritualidad digital

Pero ¿no te sorprende?

¡Despierta!

¡Sí, despierta! Porque, desde que comenzó el Adviento, buscaste en el ropero, recuperaste tus propósitos de Adviento de todos los años sin apenas quitarles el olor a naftalina, y estás preparando la Navidad de todos los años. ¡Un año más! Eres un autómata del espíritu. Has dado por descontado que habrá Navidad y, mientras pones el belén, ya estás pensando en el día en que lo retires para guardarlo, junto a los propósitos, hasta el año que viene.

¿Es que ya no hay nada de Dios que pueda sorprenderte? ¡Despierta!

¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? ¿No lo has pensado? ¿Quién eres tú, para ser visitado por el propio Dios? Eres un pobre hombre, no eres nada. Un pecador que ha ofendido a su Señor miles de veces. Una brizna de hierba, verde hoy y seca mañana. Un minúsculo grano de arena en la cordillera de la Creación.

Y ¡a ti!, ¡a ti te va a visitar Dios! Te va a visitar porque te ama, porque quiere purificarte y hacerte hijo suyo. Porque se ha fijado en ti, y quiere vivir en tu alma. ¿No tiemblas de alegría?

¡Despierta! ¡Que está al llegar!

(TAC04)

“Misterios de Navidad

“Evangelio 2022

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad