Para ver y ser visto
¿Por qué se sitúa un hombre en alto? Para ver y ser visto. El profesor sube a la tarima para ver a sus alumnos y que sus alumnos lo vean. El pastor sube al promontorio para contar las ovejas y para que las ovejas lo vean cuando las llame. «Bien sé, pastor divino, que estás subido en alto para llamar con silbos tan perdido ganado», dice un himno litúrgico.
Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre.
Jesús subió a la Cruz para ver y ser visto.
Para ver, desde allí, elevado sobre la Historia, todos y cada uno de nuestros pecados y sufrirlos. Para ver el amor de los santos y recibir su consuelo. Para ver cada altar donde su cuerpo es entregado. Para mirarte a ti a los ojos, si es que tú te dejas mirar por Él.
Para ser visto por Velázquez mientras lo pintaba. Para que tú y yo podamos elevar la mirada a la Cruz y enamorarnos. Para ser visto por el sacerdote que celebra el Santo Sacrificio sobre el altar. Para que lo encuentren los ojos del pecador arrepentido que busca su perdón.
(1409)











