Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

28 marzo, 2026 – Espiritualidad digital

El porquero de Agamenón

Fue Antonio Machado quien, en su «Juan de Mairena», popularizó la frase: «La verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero». En este caso, Machado se parece más a Agamenón. Pero Caifás se parecía a su porquero.

Os conviene que uno muera por el pueblo, y que no perezca la nación entera. Machado o Caifás, Agamenón o su porquero, da igual quien lo diga. En la frase del sumo sacerdote hay más verdad de la que él mismo podía imaginar.

Porque la nación entera, la Humanidad entera entregada en sacrificio era incapaz de expiar un solo pecado venial. ¿Cómo puede el sacrificio de un hombre reparar el honor ofendido de la majestad de Dios?

Sólo de una forma: con el sacrificio de un hombre que sea Dios. Y ése, un hombre que es Dios será el «uno» que morirá por el pueblo.

Recuérdalo al mirar al Crucifijo, y míralo con mirada de fe: Es Dios muriendo por ti. Repítetelo una y otra vez, mientras repasas sus llagas, las marcas del látigo en su piel y las espinas que coronan su cabeza. No parece ni hombre, parece un gusano pisoteado… pero es Dios muriendo por ti. Póstrate y da gracias.

(TC05S)

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