Libros de José Fernando Rey Ballesteros

Jueves de la 27ª semana del Tiempo Ordinario (Ciclo impar) – Espiritualidad digital

Grandes deseos

panesUn error que cometemos muy a menudo es el de medir nuestra santificación en metros, o en kilómetros, qué sé yo. Pensamos que somos más santos cuando alcanzamos determinadas metas, y, si no las alcanzamos, le decimos al sacerdote: «¡No avanzo! ¡No avanzo!»… Olvidamos lo esencial: la santidad se obra en el corazón del hombre, y el corazón es el reino de los deseos. Las obras vienen después.

Cuando el personaje de la parábola pide tres panes a su amigo, ante la negativa del dueño de la casa, no desiste en su petición, sino que insiste con más fuerza. Y eso incrementa el deseo. Finalmente, ese deseo alcanza el bien anhelado: Os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por su importunidad se levantará y le dará cuanto necesite.

¿Por qué no conviertes tus propósitos en plegarias? ¿Por qué, en lugar de decir: «seré manso», no imploras: «¡Señor, hazme manso!»? Apoya tu oración con una lucha firme, y, si el Señor no te concede la mansedumbre, pídela con más insistencia, deséala más. Ese gran deseo es, ya, un gran avance.

Fomenta los grandes deseos. Y Dios, después, te dará las obras.

(TOI27J)