Lirbos de José-Fernando rey ballesteros

Jueves de la 1ª semana de Adviento – Espiritualidad digital

Perdiendo el equilibrio

Nuestra generación pensó que cuando expulsara de su horizonte a Dios pasaría a ser todopoderosa. La religión –dijeron– es herramienta de opresión, el «opio del pueblo» que narcotiza las conciencias para crear almas sometidas. ¡Liberémoslas! Desatémoslas del miedo al infierno y de las garras de los clérigos, y tendremos a un hombre nuevo.

Resultado: el vértigo. Sin Dios, el hombre pierde el equilibrio. Y encontramos cada vez más personas con desequilibrios mentales, afectivos, emocionales… Corren, porque no se sostienen si están quietos. Hablan sin descanso, porque el silencio les produce pánico. Los dogmas religiosos han sido sustituidos por los nuevos dogmas de la corrección política, que han confirmado a la religión (esta nueva «religión») como opio del pueblo. Feminismos, homosexualismos, veganismos, animalismos y todos los «ismos» del nuevo credo mantienen narcotizadas las conciencias de personas mentalmente esclavas.

El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. ¡Qué curioso! Los santos han sido las personas más equilibradas –mental, afectiva y emocionalmente– de la Humanidad. Ellos se apoyaron en la Roca, y la Roca es Cristo. ¿Qué equilibrio tendrá quien se apoya en el último eslogan de moda?

(TA01J)

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