Tú, pecador

Jueves de la 11ª semana del Tiempo Ordinario (Ciclo par) – Espiritualidad digital

Tú eres un gran pueblo

Eres un pueblo. Y si crees que todo el secreto del Universo se reduce a tus dolores y alegrías, a tus proyectos y tus problemas, no has entendido nada. Porque eres un pueblo. Estás unido, con vínculos tan invisibles como reales, a millones de personas, empezando por los más cercanos y alcanzando hasta las antípodas, las moradas del Purgatorio y las cumbres del Cielo. ¿Cómo puedes vivir y rezar como si sólo tú existieras en el mundo?

Padre nuestro… danos hoy nuestro pan… perdona nuestras ofensas… no nos dejes caer… líbranos del mal… ¿No te das cuenta de que, en la oración que Jesús nos ha legado, todo está en plural? Porque Cristo, en la Cruz, es un pueblo, como Moisés sobre el monte. Y como tú. Eres un pueblo.

Las abuelitas de mi parroquia no formulan ni una sola oración en la que no lleven a sus nietos en el corazón. Y las madres rezan más por sus hijos que por ellas. Son un pueblo. Yo quiero para mis feligreses todo lo que quiero para mí, no puedo rezar sin ellos. Soy un pueblo.

Recuérdalo, por favor. Que la salvación de tu alma no es, precisamente, un «asunto personal».

(TOP11J)

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