¿Te da pereza la Cuaresma?

cuaresmaPuffff… ya vamos a empezar otra vez con los rigores, los ayunos, las penitencias. No me apetece nada.

Ni a mí, ni a nadie. Pero me engaña de nuevo el Enemigo. Él me muestra una cuaresma esforzada, y Cristo me llama a una Cuaresma enamorada.

¡Ojo con la Cuaresma esforzada! Porque da el pego. Consiste en que eres un pecador. ¿Te has enterado? ¡Un pecador! Y, como has cometido tantos pecados, ahora te fastidias y haces penitencias y ayunos hasta que te arrepientas y te purifiques. Esta Cuaresma esforzada da el pego porque todo eso es verdad. Pero no es la verdad.

La Cuaresma enamorada consiste en que Jesús te está llamando. Loco de Amor por ti, tu Pastor ha subido a lo alto de la Cruz para pagar tus culpas. Y, desde allí, te llama por tu nombre. Entonces tú, que andabas descarriado en los caminos de la muerte, te das la vuelta, escuchas sus silbidos, y durante cuarenta días, con la mirada clavada en la Cruz, te vas acercando a Él hasta que, llegada la Semana Santa, eres acogido junto a Él por la Virgen. Tus penitencias no son fruto de un esfuerzo. Son el abrazo del Crucifijo.

(TC0X)