Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

Sábado de la 3ª semana del Tiempo Ordinario (Ciclo par) – Espiritualidad digital

El miedo, y la fe

Me sorprende, y me hace rezar, la respuesta de Jesús a unos apóstoles lógicamente alterados tras haber estado a punto de morir en un naufragio.

¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?

Francamente: a quien esto escribe, la fe no le ha librado nunca de ningún miedo. Si algo me asusta, o un peligro me produce taquicardia, rezar un padrenuestro nunca me ha provocado un descenso de las pulsaciones. Rezo con miedo.

Pero, al rezar con miedo, la oración me lleva más adentro de mi alterado sistema nervioso, a un lugar en el centro del alma donde reina una gran paz. Me agazapo allí, como el niño asustado que soy, y, desde allí, contemplo cómo mis nervios tiritan mientras mi espíritu se sosiega en las manos de mi Padre. Si me tomas las pulsaciones, son las mismas; puedo reventar el pulsímetro. Pero mi alma está en paz.

En Getsemaní, también Jesús tuvo miedo. Dicen los evangelistas que experimentó pavor y angustia; tembló, tiritó, y sudo sangre. Pero, si su alma no hubiese estado en paz, no habría ido al encuentro de Judas con esa fortaleza.

La fe no nos quita el miedo. Pero nos pone a salvo de él.

(TOP03S)

“Evangelio