Evangelio 2022

Lunes de la 1ª semana de Cuaresma – Espiritualidad digital

El Crucifijo a mano

A mucha gente le cuesta horrores asimilar el conmigo lo hicisteis del discurso del Señor:

Cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis.

«Padre, ¿cómo voy a ver el rostro de Cristo en esta persona que me está destrozando la vida? ¿O en éste, que está lleno de odio? ¿O en aquél, a quien le sale la soberbia por las orejas? ¡Cristo no es así!»

No. Tal como tú estás viendo a esa persona, tienes razón: Cristo no es así. Pero, quizás, si cambiaras el modo de mirarla, podrías ver lo que ahora no ves.

Deja de mirar a esa persona como a un pecador; sólo Dios sabe si lo es. Y tampoco lo mires como a un enemigo. Míralo como a un pobre, y no te equivocarás, porque somos todos muy pobres. No sólo es pobreza la falta de dinero: Existen la pobreza moral, la pobreza afectiva, la pobreza humana, la intelectual, la educativa, la pobreza de voluntad… En esa pobreza te será más fácil ver a Jesús crucificado, porque Él ha asumido, en la Cruz, toda la pobreza y el dolor de los hombres.

Sé compasivo, y verás al Señor.

(TC01L)

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