Lirbos de José-Fernando rey ballesteros

23 de diciembre – Espiritualidad digital

¡No!

Hablamos mucho de los síes que hicieron posible la Navidad; nos deleitamos en el «fiat» de la Virgen y asistimos al «sí» titubeante de Zacarías, al recogido «sí» de Isabel y al silencioso pero rendido «sí» de san José. Sin embargo, meditamos poco los «noes». Y hoy tenemos uno que suena como el trueno.
Querían llamarlo Zacarías, como su padre; pero la madre intervino diciendo: «¡No! Se va a llamar Juan». Ese tremendo «no» de Isabel, confirmado poco después por Zacarías, es una ruptura terrible y necesaria. Supone romper con lo que todo el mundo espera de uno. Supone, también, la quiebra de la antigua alianza, con todos los derechos de paternidad otorgados al varón sobre su primogénito, en favor de una alianza nueva en la que los llamados serán hijos de Dios y, por tanto, nombrados y bautizados por Dios.
Pero, más aún, puesto que Isabel y Zacarías obedecían al propio Dios, y haber cedido a las expectativas de los familiares hubiera supuesto una desobediencia al mandato del Altísimo, su «no» es un «no» al pecado, con todo lo que conlleva.
Sé que quieres obedecer a Dios. Pero quizá todavía estás a un «no» de distancia de la Navidad.
(2312)

“Misterios de Navidad

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