El ayuno de un hombre enamorado

Abrochaos los cinturones, que va un latinajo de teólogos: «Caritas forma virtutum». Lo cual significa que la caridad es la forma de todas las virtudes. Lo cual significa… el evangelio de hoy. Aterrizamos:

El primero es: «Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser». El segundo es este: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo».

Si, ante la pregunta por el mandamiento más importante, Jesús hubiera respondido que el más importante es ayunar o entregar el diezmo, la religión sería un fastidio permanente a la espera de recompensa. Porque a nadie le hace feliz ayunar o privarse de dinero.

El hombre encuentra la felicidad en el amor, y la bienaventuranza en el Amor. Si lo más importante es amar, eso significa que Dios nos quiere dichosos y enamorados. No temas obedecerle, acércate más a Cristo hasta que te enamores, hasta que se te derrita el corazón dentro del pecho. Y entonces tus ayunos y limosnas serán expresión de ese amor. El ayuno de un hombre enamorado es un ayuno feliz.

Eso quiere decir «Caritas forma virtutum».

(TC03V)