Amar es aventura arriesgada

JudasLa presencia de Judas Iscariote entre los doce elegidos por Jesús para ser apóstoles suscita muchas preguntas y sugiere varias respuestas muy valiosas.

Para empezar, no se nos pasa por alto el sobrenombre con que ese apóstol ha pasado a la Historia. Si Pedro fue llamado Simón y los hermanos Santiago y Juan fueron llamados hijos del trueno, el sobrenombre de Judas es bastante menos agradable:

Judas Iscariote, el que lo entregó.

¿Por qué lo eligió, si Jesús, Dios encarnado, sabía que iba a entregarlo? Lo eligió porque lo amaba, y lo eligió para que reinase con Él en el cielo. Ése era el destino asignado por Dios al Iscariote. Si ese destino se frustró –sólo Dios lo sabe– no fue, desde luego, por culpa de Jesús.

¿Por qué entregó Judas a Jesús? La respuesta es sencilla: porque llegó a odiarlo, y necesitaba quitárselo de encima.

Jesús se arriesgó al elegirlo, como se ha arriesgado al elegirnos a nosotros. Y perdió, como ha perdido tantas veces con nosotros. Es lo que tiene el amor, que te arriesgas a que te destrocen. Pero también el amor abre las puertas a los gozos más grandes.

Respondamos libre y generosamente a ese Amor.

(TOP02V)