Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

Jueves de la 25ª semana del Tiempo Ordinario (Ciclo par) – Espiritualidad digital

Los límites de la ciencia

Desde la pandemia de 2020, el discurso sobre la ciencia se ha prodigado muchísimo. Con gran peligro, porque se habla de la ciencia como si tuviera la respuesta a todas las preguntas. Resuena, tras esta concepción, el «seréis como dioses» de la serpiente.

La ciencia ayuda a responder preguntas sobre los aspectos más sensibles de la realidad, lo que vemos y tocamos. Y es de gran ayuda. Acudes al médico con un dolor abdominal, te realizan unas pruebas, te miran por dentro, diagnostican tu enfermedad y, si pueden, te recetan el remedio. Eso es un gran bien.

Pero, ante aquello a lo que se refería el Principito cuando decía que «lo esencial es invisible a los ojos», ante el misterio, la ciencia debe callar y asombrarse. Eso se le escapa.

Unos decían que Juan había resucitado de entre los muertos. NO. Otros, en cambio, que había aparecido Elías. NO. Y otros que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas. NO.

Ninguna ciencia puede desentrañar el misterio. Sólo ante la contemplación de los sencillos muestra el misterio sus secretos. Sabe más un santo analfabeto en media hora de oración que todos los letrados del mundo con sus legajos.

(TOP25J)

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad