Evangelio 2020

8 de enero – Espiritualidad digital

Muchas cosas que se dicen en silencio

Aunque ya pasó la fiesta de Epifanía, seguimos en Navidad. Y, si te has quejado de que el trasiego de estas fechas te impedía contemplar al Niño Dios como hubieras querido, aprovecha estos últimos días, cuando los pequeños ya están en el colegio y las visitas familiares quedaron atrás. Jesús sigue en Belén, en el belén de tu casa y en el de tu parroquia. Contémplalo con cariño y en silencio.

Días vendrán en que sus labios, al abrirse, entreguen a los hombres palabras de Vida: Jesús vio una multitud y se compadeció de ella, porque andaban como ovejas que no tienen pastor; y se puso a enseñarles muchas cosas. Pero hoy, en el pesebre, las muchas cosas –¡muchísimas!– las enseña sin palabras, apenas con vagidos. Por eso las escuchamos con los ojos.

Ahí está, tan pequeño y humillado, porque se ha compadecido de nosotros. Su sonrisa infantil nos guía por caminos de infancia. Sus pequeñas manos, al tomar las nuestras, nos llevan a la niñez, porque sólo un niño puede entenderse con este Dios recién nacido. Por tanto, ahora que has logrado quedarte a solas y en silencio ante el Belén, haz niñerías: canta, ríe… ¡baila! Disfruta la Navidad.

(0801)

“Evangelio