El segundo comienzo del año
El año empieza dos veces: el 1 de enero y a comienzos de octubre. El 1 de enero comienza el año sin barrita inclinada: 2026. Y a comienzos de octubre comienza el año con barrita inclinada: el curso 2026/27.
Las témporas de acción de gracias y petición son una forma de superar la depresión posvacacional y presentar a Dios el curso que comienza. Porque nuestro trabajo no es esclavitud ni fastidio –aunque cueste–, sino ofrenda al Dios a quien amamos. Es decir, una prolongación de la Eucaristía y una extensión de nuestra oración.
Algunos creen que el trabajo es obstáculo para la oración. Qué pena, estar en la mesa del despacho y no en el reclinatorio de la iglesia. Pero se equivocan. La mesa del despacho –en la que debe haber un crucifijo– es altar sobre el que entregamos nuestro tiempo y nuestras fuerzas. Lo mismo vale para el mostrador de la frutería o para el asiento del conductor de autobús.
Por eso hoy damos gracias al Dios que nos invita a trabajar con Él y para Él. Le pedimos que nuestro trabajo extienda el reino de Cristo y nos arrepentimos de haberlo realizado, tantas veces, a sus espaldas.
(0510)











