El sol sale ¿para todos?
Cerca de donde vivo hay un restaurante llamado «El sol sale para todos». Es nombre largo para un restaurante. Los restaurantes suelen llamarse «Casa Pepe» o «La cocina». Ya está. Pero «El sol sale para todos» parece más un poema que un restaurante. Por eso la gente lo acaba llamando elsolsale. Se come bien allí, por cierto.
En todo caso, no parece que el sol salga para todos. O que todos quieran ver el sol. El evangelio de hoy es una postal en blanco y negro. En blanco, las mujeres: Jesús les salió al encuentro y les dijo: «Alegraos». Ellas se acercaron, le abrazaron los pies y se postraron ante él. Están bañadas en luz. Ha salido el Sol, Cristo, y brilla sobre ellas iluminando sus rostros con júbilos de cielo. En negro, los sumos sacerdotes: Dieron a los soldados una fuerte suma, encargándoles: «Decid que sus discípulos fueron de noche y robaron el cuerpo mientras vosotros dormíais». Son todo tinieblas y preocupación.
¿No es así todavía hoy? Ha amanecido, el Sol brilla en lo alto del cielo. Y ¡cuántas persianas bajadas para no dejar entrar la luz! Hasta que los despertemos.
En todo caso, el sol sale para todos.
(TP01L)











