No siempre hay que empezar por la página 1

No sé si es una buena idea leer la Biblia entera comenzando por la página 1. No me refiero al índice de abreviaturas, sino al Génesis. Cuando alguien me dice que quiere hacerlo así, me pregunto si será capaz de resistir la definición de todas las medidas del Arca, codo por codo, realizada en el Deuteronomio, o la lectura de los Paralipómenos.

No me entendáis mal. La palabra de Dios es el alimento del cristiano, y debe leerse. Lo que pongo en cuestión es el orden en que se lee.

A quienes me dicen que quieren leer la Biblia desde la página 1 les recomiendo que comiencen, mejor, por el Evangelio de san Mateo. Y que lean varias veces, en oración, los cuatro evangelios y las cartas de san Pablo. Entonces, sólo cuando hayan meditado la vida de Cristo, será el momento de abordar el Antiguo Testamento.

Hoy se ha cumplido esta Escri­tura que acabáis de oír. Porque toda la Ley y los Profetas cobran sentido en Cristo. Y quien conoce la vida de Jesús lo verá retratado en Isaac, en Moisés, en David… y hasta en las medidas del Arca. Preguntad, si no, a los padres de la Iglesia.

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“Misterios de Navidad