Cuando las mamás jóvenes tienen un bebé deben experimentar algún tipo de trastorno que las convierte en antropófagas. Goya pintó a Saturno devorando a sus hijos, pero eso era muy oscuro. Yo he visto a mamás jóvenes coger a su bebé y decir: «¡Está para comérselo!». Y se lo llevan a la boca y todo. Aunque en ese momento se les pasa el trastorno y se ponen a besarlo. A una la oí decir de su bebé: «¡Está de mordisco!». ¡Qué fuerte!
¿Diría eso la Virgen del Niño Jesús? ¡Quién sabe! Pero de que se lo comía a besos no tengo la menor duda. Yo también me lo como a besos cuando comulgo.
En definitiva, que por algo nació Jesús en un pesebre, el lugar donde comen los animales, y por algo ese pesebre estaba en Belén, que significa «Casa del pan». Todo estaba gritando que venía para ser comido.
Partió los panes y se los iba dando a los discípulos para que se los sirvieran. ¿Te das cuenta de que eso convierte el pesebre en patena, o la patena en pesebre? Y los pañales se vuelven corporales, o los corporales pañales, como quieras. Todo Belén está sobre el altar.
(0801)











