Si fuera por Dios…

¿Quién va al cielo?

Quienes fían la respuesta al designio de Dios se equivocan. Si fuera por Dios, todos los hombres irían al cielo.

«Id ahora a los cruces de los caminos y a todos los que encontréis, llamadlos a la boda». Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos.

Dios quiere a todos los hombres en el cielo, malos y buenos. El primero en entrar fue un ladrón. Pero eso no significa que, necesariamente, todos entren.

Mandó a sus criados para que llamaran a los convidados, pero no quisieron ir. Nadie entra a una boda a rastras y esposado por la policía. Hay quienes, teniendo abiertas las puertas de la iglesia, no quieren entrar en misa. Tampoco querrán entrar, entonces, en el cielo.

Y hay quien no quiere vestir su alma ni confesar sus culpas para poder comulgar dignamente. «Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin el vestido de boda?» El otro no abrió la boca. Entonces el rey dijo a los servidores: «Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas».

En ambos casos, la culpa es del hombre. Si fuera por Dios, ninguno de sus invitados se condenaría.

(TOA28)