Lirbos de José-Fernando rey ballesteros

2º Domingo de Adviento (Ciclo B) – Espiritualidad digital

Cristo no es un autobús

No esperamos al Señor como quien espera al autobús, sentado en la marquesina y mirando a la carretera. Jesús vendrá por tres caminos, y en ninguno puedes esperar sentado. Vendrá al fin de los tiempos sobre los cielos. Vendrá al belén de tu casa, traído por la Virgen. Y vendrá a tu alma, que se llenará de luz mientras iluminas el belén. De esa tercera venida nos habla hoy el Evangelio:

Preparad el camino del Señor, enderezad sus senderos. ¿Acaso no es lo mismo que, en estos días de nieves, hacen los camiones en las carreteras y los vecinos, con sus palas, en las puertas de sus casas? Preparan el camino, retirando la nieve, para que los hombres puedan transitar y llegar a su destino.

Los bautizaba en el río Jordán y confesaban sus pecados. Peores que la nieve, los pecados son piedras de egoísmo que taponan la entrada al alma. Haz como aquellos judíos: confiésate, limpia los caminos y la entrada; conviértete, procura no acumular más traiciones (tú sabes de lo que hablo). Y así, con el camino limpio y la casa en orden, espera a Cristo velando en oración. Cuando llegue, quedarás convertido en templo de su gloria.

(TAB02)

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