Tú también quieres ser «number one»

Jesús acusa a los fariseos de que les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas.

No los culpes, pobrecitos. No conozco a nadie a quien no le guste ser el «number one». No todos quieren ser el «number one» para todo el mundo, que eso debe ser muy cansado, pero todos quieren (queremos) ser el «number one» para alguien. Si no me crees, mira cómo te pones cuando tu cónyuge no te hace caso.

El problema de los fariseos era que querían ser los primeros ante los hombres, buscando reconocimientos y alabanzas, y eso es una estupidez.

Sin embargo, después de resucitar, Jesús preguntó a Pedro si lo amaba más que el resto. Le gusta al Señor que queramos ser los primeros ante Él. Ser el primero ante Dios es muy distinto que serlo ante los hombres. Para ser popular en la tierra, tienes que auparte y elevarte sobre los demás. Para ser primero ante Dios, tienes que destacar por debajo, hacerte el último, el servidor de todos, la alfombra sobre la que los demás pisan blando. Que así se hizo Jesús en el Calvario para ser el primero ante su Padre.

(TOI20S)