Tu apocalipsis en miniatura

Dos mil años después, las palabras de Jesús suenan en la Iglesia como advertencia para que su pueblo siga en vela, y como aldabonazo que despierte a los dormidos:

Estad, pues, despiertos en todo tiempo, pidiendo que podáis escapar de todo lo que está por suceder y manteneros en pie ante el Hijo del hombre.

¿Y qué es lo que está por suceder? Que te harás viejo. Que perderás todo: juventud, salud y belleza. Que padecerás disgustos. Que las criaturas te decepcionarán. Que morirás… y muchas más cosas.

A lo largo de estos últimos días, el Señor ha hablado a sus discípulos sobre el fin del mundo y su segunda venida. No sabemos cuándo llegará el día en que Él aparezca sobre las nubes mientras la Creación visible se desmorona. Pero todos tenemos nuestro «fin del mundo» particular, y ése llega conforme avanzan los años y la vida terrena va tocando su fin. Por tanto, estés o no estés en la Tierra el día en que vuelva el Señor, también tendrás tu apocalipsis en miniatura.

El Señor te tiende la mano. Tómala, apriétala con fuerza y no la sueltes. Mantente en vela, y escaparás de la muerte hacia la Vida.

(TOI34S)