Libros de José Fernando Rey Ballesteros

Martes de la 27ª semana del Tiempo Ordinario (Ciclo impar) – Espiritualidad digital

Manteles limpios y corazones ardientes

Marta y María se parecen: las dos reciben a Jesús, las dos lo aman como al mejor amigo, las dos darían su vida por Cristo sin dudarlo. Lo único que las diferencia es el alma.

Para Marta, recibir a Jesús es acogerlo en la casa. Anda muy afanada con los muchos servicios. Ella es la patrona de todas esas mujeres que preparan con tanto cariño los altares de nuestras iglesias y limpian con esmero ornamentos y paños sagrados. Es la jefa de todas las sacristanas. ¡Bien por ella!

Para María, sin embargo, recibir a Jesús es acogerlo en lo profundo del corazón. Sentada junto a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Ella es la maestra de los santos silencios, en los que la voz del Buen Pastor resuena y fecunda el alma.

María ha escogido la parte mejor. De poco serviría la patena más limpia del mundo si los corazones no acogen al Verbo que se ofrece en ella. Pero Marta, desde luego, es necesaria, porque el amor se manifiesta entre manteles, patenas, cálices y corporales.

Si ellas acogieron a Jesús, acógelas tú a ambas en el corazón, y el Señor se sentirá muy bien recibido en tu alma.

(TOI27M)