Si Jesús es Dios, «eso» es adulterio

Una pareja me pedía consejo. Él estaba divorciado, y casado civilmente con la mujer que lo acompañaba. Les leí el evangelio:

Si uno repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra la primera.

La mujer me dijo: «¿Y puede uno creer en Jesús, pero no creerse “eso”?».

Todo un problema, porque, si los evangelios nos engañan, no tenemos en qué creer. Y, si es Jesús quien nos engaña, entonces no es Dios, y nuestra fe carece de sentido.

Mejor, no nos engañemos a nosotros mismos.

Quienes estáis divorciados y casados civilmente con otra persona podéis amar mucho a Jesucristo, ser santos y salvaros. Pero, primero, es preciso que afrontéis vuestra situación de pecado. Después, pedid que os ayuden a encontrar el camino que conduce, desde vuestro pecado, al Cielo. ¡Lo hay! Es camino empinado, pero todos los caminos que llevan al Cielo lo son. Luego, con la ayuda de Dios, de un buen sacerdote, y la ayuda que os prestéis entre vosotros, recorred ese camino unidos a toda la Iglesia. Llegaréis, siempre que acertéis con el primer paso. Y ese primer paso es situaros en verdad. Desde la mentira no se llega más que al abismo.

(TOB27)

“Evangelio