Según has creído

Alguien me preguntaba, hace tres días, por el significado de estas palabras: Abrán creyó al Señor y se le contó como justicia (Gén 15, 6). Y yo le respondí que Abrahán confió plenamente en que Yahweh cumpliría su promesa y, con esa confianza rendida, lo abandonó todo y se puso en marcha, sabiendo que Dios no lo defraudaría. La fe es algo más que un ejercicio intelectual.

Vete; que te suceda según has creído. El centurión renuncia incluso a ver con sus ojos cómo Jesús entra en su casa, le impone las manos a su criado y le devuelve la salud. No necesita ver, le basta con oír para creer: Basta que lo digas de palabra, y mi criado quedará sano.

Va por ti, y va por mí. ¿Qué vemos tú y yo? Nada: un sacerdote, una Hostia con apariencia pobre de pan, unos brazos que trazan la señal de la Cruz… Eso es nada. Pero escuchamos palabras venidas del Cielo. Y, si creemos, nos sucederá como a Abrahán, como al centurión, como a la Virgen: Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá (Lc 1, 45). Dios nunca defrauda a quien cree.

(TOI12S)