¿Quién dará testimonio?

Durante estos días, mientras contemplaba el diálogo de Jesús con Nicodemo, un pensamiento me invadía: «Tenemos que volver a nacer. No es algo que se pueda arreglar, hay que comenzar de nuevo».

¿Qué hizo María Magdalena después de ver al Señor? Corrió y lo anunció a los apóstoles. ¿Qué hicieron los de Emaús? Corrieron a decírselo a los demás. Y los demás, ¿qué hicieron? Comunicárselo a los de Emaús.

Vosotros sois testigos de esto, dice hoy Jesús. ¡Vaya si lo fueron! Recorrieron el mundo, y se dejaron matar para confesar que Cristo vive.

Sal a la calle, pregunta en bares y supermercados: «¿Os han anunciado que Cristo vive?». Te responderán que les han anunciado el resultado del Madrid o la convocatoria de elecciones; que para esas cosas de religión está la iglesia, y que ellos no van. Nadie ha salido de la iglesia para anunciárselo.

¿Qué hacemos nosotros tras encontrarnos en el altar con Cristo glorioso? Convocar reuniones, organizar adoraciones, programar charlas, y… ¡santas pascuas! Si los demás quieren saber, que vengan. ¡Qué pena que no vengan! Padre, prográmenos otra adoración para pedir por los pecadores.

Tenemos que volver a nacer. Hay que empezar de nuevo. Debemos volver al domingo.

(TPB03)