¡Qué ruda es la ruda!

¿Alguien sabe lo que es la ruda? Lo he tenido que buscar en Wikipedia. Y, la verdad, me parece un arbusto bastante repugnante. Por si fuera poco, según la discutible enciclopedia digital, tiene una digestión terrible, por muy bien que huela. En fin, como no tenía pensado hacerme vegano, evitaré el arbusto en mi dieta alimenticia.

¡Ay de vosotros, fariseos, que pagáis el diezmo de la hierbabuena, de la ruda y de toda clase de hortalizas, mientras pasáis por alto el derecho y el amor de Dios!

Parece ridículo que, por un arbusto tan repulsivo y prescindible, pueda alguien pasar por alto nada menos que el Amor de Dios, que es la dulzura más sublime y exquisita para el alma. Y, sin embargo, lo cierto es que hacemos cosas peores.

Te obsesionaste intentando arreglar la cisterna del inodoro, y se te pasó la hora de misa. Te enfrascaste en tus preocupaciones, y les entregaste el pensamiento hasta el punto de no acordarte de Dios en todo el día. Te llenaste de indignación por una estupidez que te dijeron, y, a causa del enfado, dejaste la oración. Te interrumpieron durante el rosario, y ya no lo terminaste.

¡Casi mejor la ruda!

(TOP28X)

“Evangelio