Para quienes debemos empezar de nuevo

¿Estarías dispuesto a comenzar de nuevo? Si descubrieras que has tomado el camino equivocado, que tus pasos te alejan de Dios en lugar de acercarte a Él, ¿serías capaz de desandar lo andado, volver al punto de partida e iniciar la marcha desde el principio?

En eso consiste la Cuaresma. El ayuno y la penitencia no son sino formas de volver a Dios cuando nos hemos alejado de Él. Pero de poco sirven si no somos conscientes de nuestro pecado.

Cuando hagas limosna… Cuando oréis… Cuando ayunéis… no seáis como los hipócritas.  Es decir: no basta con que hagas limosna, ores y ayunes. Debes hacerlo bien, según Dios, y no según tu antojo.

¿Será verdad que, hasta hoy, hemos sido cristianos según nuestro antojo? ¿Será verdad que le hemos estado rezando a un dios «de diseño», mientras nosotros mismos nos creíamos dioses? ¿Será verdad que esa piedad tan nuestra nos complacía mucho a nosotros, pero daba poca gloria a Dios?

Hoy no es día de precepto. Si ya estás en el buen camino, no es necesario que acudas a recibir la ceniza. Pero, si descubres que no lo estás, hoy es tu gran oportunidad. Y, desde luego, también la mía.

(TC0X)