Nochevieja con Dios

En el último día del año, y antes de que celebres la entrada del que viene, te sugiero, para tu oración, tres puntos:

1.- De su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia. Agradece a Dios tantos dones, tanta predilección, tantos favores como has recibido en este año. ¡Cuántas comuniones, cuántas absoluciones, cuántas horas de oración y diálogo amoroso! ¡Cuánta protección, cuánta providencia! ¡Cuántos dolores, sufridos junto a Él!

2.- Los suyos no lo recibieron. Pide perdón por tantas traiciones y deslealtades como hayas podido cometer en este año que termina. Por tus faltas de piedad, por tus faltas de amor, por tu pereza, por tu egoísmo y tu soberbia… Por tantas palabras que no debiste pronunciar, y tantos silencios cobardes… Bueno, tú sabrás.

3.- Y habitó entre nosotros. Pide, para el año que mañana comienza, la mayor de las gracias: la de no separarte de Cristo ni por un momento. Él quiere estar a tu lado; no vayas tú a dejarle solo.

Y esta noche, cuando den las doce, antes o después de las uvas… reza el Ángelus con tu familia. No hay mejor forma de comenzar el año que tomando la mano de la Virgen.

Feliz año nuevo.

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“Evangelio