La «y» tiene forma de cruz

Todos tenemos la experiencia de oraciones en las que Dios no nos concedió lo que pedíamos. Rogaste por la salud de un enfermo, y el enfermo murió. Imploraste el éxito de un trabajo, o el aprobado en un examen, y fracasaste.

Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá. Me has puesto delante esas oraciones «no atendidas» como si fueran una enmienda a las palabras del Señor. «Yo pedí y no recibí». Te he respondido con el mismo evangelio, porque quizá deberías leerlo hasta el final: ¿Cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que le piden? Las palabras de Jesús no van dirigidas a cualquier oración, sino a aquélla en la que pedimos el Espíritu.

Cuando pedimos la gracia divina, cuando anhelamos la santidad, cuando imploramos el conocimiento del Amor de Dios, cuando suplicamos la conversión de un pecador… En esos momentos, el Señor no puede negarnos cuanto solicitamos. Aunque debes saber que esa «y» que media entre «pedid» y «se os dará» puede llegar a ser muy larga. Esa «y» tiene forma de cruz. Y desde ella, crucificado con Cristo, deberás seguir pidiendo hasta que recibas. Como santa Mónica.

(TOP27J)