La personalidad de los santos

«Si te entregas del todo a Jesucristo» –le decía un demonio a un alma–, «dejarás de ser tú mismo, perderás tu personalidad, y, en lugar de ser el hombre original que hoy eres, pasarás a ser un cristiano más, como todos, cortado por el mismo patrón».

Por algo llaman a Satanás padre de la mentira. Basta leer las vidas de los santos para comprobar lo distintos que ha sido unos de otros. ¿De verdad piensas que Dios quiere acabar con tu personalidad?

Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante.

¿No son los sarmientos distintos unos de otros? No les une el ser iguales; les une el llevar la misma savia.

Si te entregas a Jesucristo, lo que perderás (si te dejas) es tu pecado, la mentira que ensucia tu personalidad. Y, al llenarte de Dios, esa personalidad tuya se iluminará con la paz de Cristo y será luz para muchas almas.

¿Sabes quién era santa Brígida, a quien hoy celebramos? Era Brígida, la misma que nació del vientre de su madre, pero después de haber meditado muchas veces, y con mucho amor, la Pasión de Cristo.

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