La hermosura infinita de tu gloria

SantisimaTrinidad– Padre, ¿en qué consiste el Cielo? – En la contemplación de Dios. – ¿Y me van a tener sentado en una butaca, contemplando a Dios, durante trillones de años? ¿No me aburriré?

Confundes a Dios con una musaraña. Contemplar las musarañas es aburridísimo. Media hora contemplando las musarañas dura tres meses. Pero, a mí, las casi cuatro horas de «El Padrino», me duran diez minutos. ¿Por qué? Porque, conforme va desvelando su misterio, me envuelve en la acción, y no me entero del paso del tiempo.

A dos enamorados, una tarde mirándose a los ojos y contándose sus vidas les dura un momento. Cada secreto les fascina, cada sonrisa los captura, y quisieran detener el tiempo. «Reloj, no marques las horas…»

No imaginas la hermosura de Dios, no puedes imaginarla. Pero si oras con fe, si contemplas en lugar de pensar tanto, Dios te irá descubriendo su secreto, y media hora de oración dura tres minutos. Bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo… Y el alma queda como embobada, porque Dios ha descorrido el velo: Padre, Hijo, Espíritu… ¡Qué no será el Cielo! Mil años, en tu presencia, son un ayer que pasó (Sal 90, 4).

(SSTRB)