La economía del trueque

La economía del trueque se basa en el estado de necesidad. Yo necesito pan, y tú necesitas vino. Yo te daré de mi vino, y, a cambio, tú me darás de tu pan. Fijaremos muy bien el precio, porque, ni a mí me sobra vino, ni a ti te sobra pan.

Yo necesito cariño, y tú necesitas cariño. Pero a ninguno de los dos nos sobra el cariño; vamos justitos. Por tanto, yo te daré cariño si tú me das cariño. Pero, si me tratas mal, yo te trataré mal a ti, porque no estoy para regalar cariño a nadie.

Si yo tuviera una piscina llena de vino, y una montaña hecha de pan, te regalaría todo el vino que necesitaras, aunque no me dieras pan a cambio. No lo echaría en falta, porque me sobra de todo.

Y, si yo fuera tan amado que me sobrara amor por todas partes, te amaría, aunque me odiases. Ni siquiera me dolería tu odio, porque iría tan sobrado de amor que nada podría arruinarme la fiesta.

¿Entiendes ahora?: Amad a vuestros enemigos. Sólo quien se sabe muy amado por Dios podrá cumplir el Sermón de la Montaña sin dejar de ser feliz.

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