Importancia de la denominación de origen

No todo lo que hay sobre la tierra viene del cielo. Del cielo vienen la sonrisa de los santos, la paciencia de los mártires, la castidad de las vírgenes, la belleza de los campos, la Eucaristía, el perdón que nos administra el sacerdote… Pero en la tierra también encontramos injusticia, mentira, manipulación, afán de poder, lujuria, envidias, egoísmos… Y eso no viene del cielo, sino de los hombres. Conviene distinguir muy bien la denominación de origen de cada producto, porque incluso, dentro de nosotros, se dan cita lo mejor y lo peor.

El bautismo de Juan ¿de dónde venía, del cielo o de los hombres? Los hombres desprecian una Navidad alumbrada por el Niño Dios, y preparada con ayuno, sobriedad, penitencia y conversión. Hay otra navidad: la de las vacaciones de invierno, la lotería, y los gastos sin fin, que se prepara con comidas y cenas de empresa, compras sin cuento, alboroto y mucho ruido. Es lo que han hecho los hombres con la Navidad que vino del cielo.

¿Y tu Adviento? ¿Viene del cielo, o de los hombres? ¿Sucede en comercios y restaurantes, o en un alma que se está vaciando de tierra para hacer sitio al Niño Dios?

(TA03L)

“Evangelio