Guía para corazones insatisfechos

Si los corazones insatisfechos se dejaran enseñar, María Magdalena les marcaría el camino al cumplimiento de todas sus ansias.

Dice la esposa del Cantar: Me encontraron los centinelas que hacen la ronda por la ciudad. —«¿Habéis visto al amor de mi alma?» (Cant 3, 3). Y, recogiendo ese testigo, María Magdalena pregunta a quien creía jardinero: Dime dónde lo has puesto, y yo lo recogeré. Nada como preguntar a la persona adecuada: – María… – ¡Rabbuní!

Los corazones insatisfechos buscan redención en las criaturas, pero en ninguna encuentran descanso. Pensaste que te haría feliz aquel trabajo, y ahora lo aborreces. Creíste que tu pareja colmaría tu vida, y hace tres años que os separasteis. Buscaste redención en el dinero, y encontraste esclavitud. Vas de criatura en criatura, las tomas y las dejas. Parece que les preguntaras: «¿Has visto al amor de mi alma?». Y, como no responden, te marchas en busca de otro sueño…

No sigas buscando, que se te va la vida. Mira a María, ella te señalará el camino a Cristo. Y, cuando lo hayas encontrado, todas las demás criaturas te hablarán de Él. No sólo aprenderás a gozar de Dios; gozarás, también, de una Creación que grita su nombre.

(2207)