Gritará el Pastor desde lo alto

A su madre le dijo Jesús en Caná: Todavía no ha llegado mi hora (Jn 2, 4). Hoy, por dos veces, exclama: Llega la hora… Viene la hora…

Será Miércoles Santo en dos semanas. Y estaremos a las puertas de esa hora. Cuando, al fin, llegue, un surtidor de vida eterna se abrirá en el costado abierto del Salvador.

Y Jesús, dando un fuerte grito, expiró (Mc 15, 37).

Llega la hora, y ya está aquí, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que hayan oído vivirán… Viene la hora en que los que están en el sepulcro oirán su voz. Momentos antes, Jesús había aludido a quienes escuchen su palabra. Sin embargo, cuando se refiere a su hora, habla de quienes oigan su voz. Lo entenderemos mejor si recordamos estas otras palabras del Señor: Mis ovejas escuchan mi voz (Jn 10, 27).

La oveja no sabe lo que dice el pastor, no entiende sus palabras, pero oye su voz, la conoce, y lo sigue. Subido a la Cruz, el buen Pastor gritará para llamar a sus ovejas. Quienes acojan esa voz en lo profundo de sus corazones y se acerquen a Él vivirán.

(TC04X)